Category: Vivencias
Muy estirada
¡Muy estirada!
Eso fue lo que pensé tras tres crípticos correos, un par de llamadas no demasiado esclarecedoras y una foto de un sargento de la legión con melena rubia y buenas piernas.
Muy estirada… Sin embargo no estaba mal la chica, merecía la pena conocerla aunque solo fuera por esas piernas.
¿Dicha dolorosa o dolor dichoso?
Ayer estuvo entre mis brazos y no fui feliz. No completamente. Porque fue su tristeza la que hizo posible mi deseo.
Allí estaba ella, triste… y yo rodeándola, respirando su tristeza… Feliz de alguna manera y triste también, triste por ella y por mi. Porque no deseo verla sufrir pero fue su sufrimiento el que la acerco a mí.
